Cómo saber si un cerrajero es de fiar: siete señales de alarma
Estás nervioso, es de noche y buscas en el móvil lo primero que aparece. Es exactamente el momento en el que peor se decide. Siete cosas en las que fijarse.
El de cerrajería de urgencia es un sector con buenos profesionales y con gente que vive de que llames con prisa. La diferencia se nota casi siempre antes de que lleguen a tu puerta, si sabes qué mirar.
1. No te dan precio por teléfono
Es la señal número uno. Con el tipo de puerta, la dirección y si está echada con llave, cualquiera con oficio sabe dar una horquilla. El que se niega es porque quiere fijar el precio cuando ya estés comprometido.
2. El precio del anuncio es irreal
Aperturas anunciadas a 29 € o 39 €. Ese importe no cubre ni el desplazamiento. Es un gancho: el precio real aparece después, desglosado en conceptos que no te habían mencionado.
3. Van directos a taladrar
Romper el bombín es a veces inevitable, pero es el último recurso, no el primero. Si alguien saca el taladro sin haber intentado nada, está convirtiendo tu apertura en una venta de cerradura.
4. No ofrecen factura
Sin factura no tienes garantía, no puedes reclamar a tu seguro y no puedes reclamar a consumo. Pedirla no es desconfiar, es lo normal.
5. Solo aceptan efectivo y meten prisa
La combinación de prisa, nocturnidad y efectivo es la receta clásica. Un profesional entiende perfectamente que quieras leer lo que firmas.
6. No hay forma de saber quién son
Un negocio real tiene nombre, teléfono fijo o móvil estable, dirección o zona declarada y rastro en internet. Si solo hay un número y una web genérica sin nombre de empresa, piénsatelo.
7. Te presionan para cambiar cosas que no has pedido
Has llamado para que te abran. Si al terminar te están vendiendo una cerradura nueva, un escudo y un cerrojo «porque esto es muy inseguro», para y pide presupuesto por escrito. Puede que tengan razón; también puede que no. Mañana, a la luz del día, lo verás mejor.
Lo que siempre puedes exigir
- Precio antes de que salgan, y aviso si cambia antes de empezar.
- Factura con los datos fiscales de quien hace el trabajo.
- Que te expliquen por qué hay que romper, si hay que romper.
- Que no toquen nada que no hayas autorizado.
- Tiempo para decidir. Si no te lo dan, esa es tu respuesta.
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